Aquí
y Ahora 14
PROGRAMA
DE EVANGELIZACIÓN, FORMACIÓN FAMILIAR Y SOCIAL DEL MFC-LATINOAMERICANO - SPLA.
ENVÍE SUS CRÍTICAS, COLABORACIONES Y SUGERENCIAS AL CONSEJO EDITORIAL DE “AQUÍ Y
AHORA”
__________________________________________________________________
Además
de ser una presencia profética en la sociedad y de prepararse permanentemente
para ejercer mejor su profetismo, el cristiano está invitado a practicar la solidaridad con
los otros, especialmente con los más carentes de apoyo.
Comenzando
por las variadas prácticas asistenciales dirigidas a los que están subyugados
por la miseria, el hambre, la enfermedad, la invalidez, la ignorancia, el
desempleo, los conflictos psicológicos, la angustia y el desespero. Son
multitudes los que piden socorro y esperan la solidaridad de quien les pueda dar
alguna ayuda. Basta mirar alrededor para divisar esa multitud.
El cristiano se siente pequeño e
impotente ante ese marco. Piensa en hacer algo, pero se siente intimidado ante
la magnitud del desafío. Por otro lado, las prácticas asistenciales han sido
devaluadas, tildadas muchas veces de «asistencialismo» inútil, ya que las causas
de esos problemas y carencias son estructurales. Se hizo famosa la muy conocida
frase: «en vez de dar un pescado, enseñar a
pescar».
Parece una afirmación razonable pero
no lo es. Porque hay urgencias que atender. A quien se está muriendo de hambre
es preciso darle corriendo el alimento que necesita. Quien está enfermo necesita
ya de tratamiento y medicinas. Hay que darles el pescado. Posteriormente,
saciada el hambre, curada la enfermedad, resuelto el problema urgente, entonces,
es hora de dar el anzuelo y enseñar a pescar. Son pasos secuenciales para hacer
pasar a las personas de condiciones deshumanas a condiciones humanas de vida,
pasos, por tanto, para la humanización.
Es necesario revalorizar esas
prácticas asistenciales. Esos
movimientos y campañas deben multiplicarse, con el apoyo decidido y la
iniciativa de los cristianos. Pero muchos aún dicen: «son
acciones románticas que no van a resolver el problema». Ahora bien,
Jesús tampoco resolvió todos los problemas de su pueblo, no curó todos los
enfermos ni acabó con el hambre en Palestina. Pero hizo todo lo que estuvo a su
alcance. Si cada uno hiciese el mismo, tal vez los resultados fuesen
sorprendentes. Un clip en la televisión mostraba el picaflor que intentaba
desesperadamente apagar el incendio de la floresta, yendo y volviendo de un
charco, trayendo en el pico gotas de agua que lanzaba sobre el fuego. Estaba
haciendo su parte, sin dejarse intimidar por el tamaño de la
tarea.
A partir de las prácticas
asistenciales, se da uno cuenta de la urgencia de las acciones de promoción
humana, que corresponden a dar el anzuelo y enseñar a pescar. Es ayudar a las
personas para que desarrollen sus aptitudes, de manera se sean autónomas o menos
dependientes. Son las tareas propias de la educación, de la capacitación para el
trabajo, de la búsqueda de empleo, del incentivo a la auto valorización y
la participación en sindicatos, a la toma de conciencia de sus derechos y de la
conquista de la ciudadanía. Son también muchas las formas de apoyo psicológico
para la superación de vicios peligrosos, de problemas profundos de
relacionamiento, de angustia y desespero, que producen sufrimiento y
deshumanización.
Recuperada la auto-confianza y la
auto‑estima, las personas pueden asumir por sí mismas su proceso de
humanización, ya pueden pescar.
Así, entendemos que las prácticas de
solidaridad se desdoblan en asistencia y promoción humana, según las urgencias y
circunstancias que se ofrecen a la acción de los cristianos. A cada uno le
tocará hacer la pequeña parte que le toque, según sus posibilidades, sin dejarse
intimidar por el tamaño de los problemas que demandan
solución.
Esas prácticas llevan a experiencias
vivas de confrontación con las violentas realidades sociales, que realimentan el
proceso de desarrollo de nuestra conciencia
crítica.
*Ex
presidente latinoamericano del MFC.
VER
– JUZGAR - ACTUAR
v
Cómo
interpretamos la existencia de tantas familias pobres y miserables, sin
esperanzas de alcanzar condiciones dignas de vida en nuestra sociedad?
v
Nuestras
familias están comprometidas con prácticas efectivas de solidaridad a estas
familias en nuestra ciudad? Ejemplos.
v
Predominan
prácticas asistenciales? Hay prácticas de promoción humana más allá de las
puramente asistenciales?
v
Para
los cristianos la práctica da solidaridad tiene relación con el Reino de Dios
anunciado por Jesús como evangelio, “buena noticia”?
Para
no recibir más este correo electrónico “Aquí y Ahora” envíe una respuesta a este
mensaje con la palabra “excluir”. Siendo así. este correo no puede ser
considerado un SPAM.
Toda
correspondencia para el MFC-SPLA deberá ser enviada a los Presidentes William y
Esilda Cheng, e-mail: wcheng@sinfo.net