Informe de Holanda (Diacono Henk JF Degen)
Sábado, 28 de julio,
2007 en la 10ª Asamblea General de la CIMFC en Fátima, Portugal
1.
Primero que
todo me gustaría poner la bandera holandesa entre todas las otras de los 35 países
presentes para poner, simbólicamente, nuestro país, Holanda, bajo la protección
de la Virgen de Fátima. (la asamblea aplaudió para expresar su satisfacción por
este gesto)
2.
Quiero expresar
mi gratitud y reconocimiento por la cálida bienvenida y la maravillosa
organización de nuestros huéspedes portugueses, todas esas mujeres y hombres
que voluntariamente dieron sus mejores esfuerzos para que este congreso fuera
un éxito. Especialmente, diré que en el aspecto espiritual estos días han sido
de una atmósfera profunda y positiva. Gracias por todo eso.
3.
Hablando por
Holanda, diré con pesar, que a menudo los aspectos negativos llaman más la
atención a los medios de comunicación. Como decía ayer un experto en noticias:
si un perro muerde a una persona, eso no llama la atención, pero si una persona
muerde a un perro, ¡eso realmente es una noticia! Coincidencialmente, en
Holanda tenemos un programa que se llama “El hombre muerde al perro”. ¿Es esto simbólico
de nuestro país? Sin duda, las noticias negativas de Holanda llaman la atención
a muchas personas, de las noticias, de la Iglesia mundial. Solo mencionaré dos
ejemplos para ilustrarlos. Holanda fue el primer país en reconocer la relación
homosexual como matrimonio. Comenzando de una equivocada interpretación del
concepto de “igualdad de derechos”, la mayoría de políticos y del gobierno
aceptaron “abrir el matrimonio para las parejas homosexuales”. Sin duda una equivocada interpretación de la
“igualdad de derechos”. Como si la
igualdad entre personas significa lo mismo para cada uno (ídem cuique) en lugar
de: para cada él o ella una especial y su propia realización de personalidad
(suum cuique). La Conferencia Episcopal Holandesa y los políticos
cristianos (en particular los protestantes) expresaron su desacuerdo de corazón
y motivados protestaron contra la ley conceptual del matrimonio homosexual,
pero desgraciadamente, fue en vano. Un
segundo ejemplo negativo fue mencionado ayer por los medios noticiosos. El
programa “Big Brother” (Hermano mayor) que hoy en día se ha propagado a todo el
mundo, es un producto de la televisión holandesa. ¡No estamos orgullosos de
ello! En estos días viene un nuevo programa, peor que “Big brother”, llamado
“The golden cage” (La jaula de oro). Muchas personas están protestando contra
ello, y realmente esperamos que estas protestas resulten.
- Vayamos rápidamente a los desarrollos
positivos de nuestro país. Aunque la participación en la iglesia esta algo
baja, consideramos que los domingos mas personas acuden a las iglesias,
que a los eventos deportivos (entiéndanme que no estoy en contra del
deporte dominical). Generalizando sobre la participación en las liturgias,
ha habido un cambio de patrón de menos participación en los domingos y
fiestas a más participación en las ocasiones especiales (matrimonios,
funerales, bautizos). En el campo de las vocaciones, como en todos los países
europeos en estos momentos, existe menos interés en optar por el
sacerdocio. Por otra parte, hay más diáconos permanentes y trabajadores
pastorales (hombres y mujeres) en Holanda. Y hay una gran necesidad por la
espiritualidad.
- Por primera vez en la historia tenemos
en el gobierno un ministerio para Asuntos de la Juventud y la Familia.
Esto fue gracias al cabildeo de los partidos demócratas cristianos y
protestantes. Tenemos muchas expectativas positivas de este ministerio.
- Estudios a nivel europeo en cada década
(1980/1990/2000) sobre los valores que viven las personas nos demuestran,
que dos valores han permanecido iguales: 1) la libertad personal, y 2)
¡una vida familiar buena y feliz! Pareciera que estos dos valores se
opusieran, o al menos algo paradójico, pero en mi opinión estos valores no
necesariamente excluyen uno al otro. La buena vida familiar nos lleva a
una autonomía y real libertad personal. La libertad personal de los
individuos en la familia, que al mismo tiempo cuidan del bienestar de la
familia en su todo, nutren una buena y feliz vida familiar.
- Un estudio del Consejo Holandés por la
Familia en cooperación con la Oficina Nacional de Estadística señala: que
la mayoría de jóvenes en busca de una relación, al final escogen el
matrimonio. Muchos jóvenes viven independientes antes de iniciar una relación
(en especial estudiantes con educación), pero muchos permanecen en el
hogar de sus padres (especialmente los de baja escolaridad). Las mujeres
tienen hijos a mayor edad que en el pasado (el promedio es entre 30 y 35
años para ello). El número de hijos para la mayoría que se considera ideal
es de 2.
- Para el futuro pediría por un
fortalecimiento de las familias en un llamado por la “Unión Familiar”.
Familias que, en diferentes países, se organicen en cooperativas para
enfrentar los problemas juntos, que sea un escudo de protección contra los
desarrollos negativos en política y comunicación, para promover un código ético
para la TV y programas de Internet, para ayudarse uno al otro en la
educación de los niños, que sea una plataforma para escuchar a los políticos
y de consulta y para los líderes eclesiales también. Primero la familias
cristianas, pero también las no cristianas con una intención positiva
familiar, para ser y actuar unidos como una fuerza moral en nuestra
sociedad. Sueño que pueda formarse un triangulo entre familias, escuelas e
iglesias como un fuerte instrumento para un renacer de lo moral y ético.
Este triangulo necesita una estructura orgánica, donde representantes de
las tres identidades: familias, escuelas e iglesia se encuentren con el
otro, reflejando y actuando unidos, a partir del triplete de Cardjin: ver,
juzgar y actuar.
- Finalmente: espero llevar la inspiración
de Fires a nuestro país, en primer lugar a nuestros obispos. Llevaré a
Holanda todos estos buenos ejemplos de actividades para la familia que he
visto aquí, a nuestra tan bella Holanda donde es bueno vivir, creer, tener
esperanzas y amar, pero donde, algunas veces, puede ser terriblemente
fría.
Henk J.F. Degen,
Diácono, Representante de la Conferencia Episcopal de Holanda