CIMFC Home
Quienes somos
Nuestra historia
 

NUESTRA HISTORIA POR NUESTRAS RAÍCES NOS CONOCEMOS: UNA HISTORIA DE LA CIMFC
Por Vernie Dale

Jesús dijo"Por sus frutos los conoceréis,"pero a menudo es por nuestras raíces que nos conocemos. Los "frutos" de la Confederación Internacional de Movimientos Familiares Cristianos(CIMFC) son las miles de familias educadas y potenciadas por ella. La Confederación es quizás la primera y el único ejemplo de la iglesia doméstica universal, que trabaja para unir las manos y el corazón de Cristo en todos los continentes del planeta tierra.

Pero, ¿qué con las raíces? ¿De donde viene la CIMFC y cuál es su historia? Esta narración, escrita originalmente en 1992 y revisada en 1995, intenta contestar, y es por sí misma una parte de la historia. Esto es así porque...entre poquitos y pedazos que salieron en revistas y reportajes...la historia completa de la CIMFC nunca antes se había escrito.

PARTE I: EL GRAN EXPERIMENTO

La Segunda Guerra Mundial causó un tremendo golpe al corazón de las familias. Las penas y el caos producido por la guerra convenció a muchos sobre la necesidad de regresar a ambos a DIOS y a una visión sobrenatural de la vida para recobrar lo perdido. La tierra se quemó totalmente hasta quedar limpia, y por todos lados se esperaba por la semilla. Grupos separados de hombres y mujeres, más tarde de parejas, se reunieron para buscar algo que difícilmente podían definir, ni dándose cuenta de los otros grupos que como ellos florecían alrededor del globo.

"Entre los más viejos de estos grupos," reportó el Consejo Pontifício para los Laicos"están los Equipos de Nuestra Señora en Francia y el Movimiento Familiar Cristiano en los Estados Unidos". Ambos han hecho que su influencia llegara fuera de sus fronteras y han sido la inspiración para la mayoría de los otros grupos. En 1940 Abbe Caffarel inició los Equipos de Nuestra Señora en París, y hacia la mitad de los cuarenta Pat y Patty Crowley coordinaban grupos activos en Chicago. Al final de 1948, ACT(Acción), que luego se convierte en el boletín del Movimiento Familiar Cristiano de USA, reportaba que Hombres y mujeres católicas que trabajan en el apostolado familiar se han agrupado unidos en veinte ciudades. Un año más tarde, Por Familias Más Felices, se publica el primer libro del programa basado en la dinámica "ver, juzgar y actuar" del Cardenal Josef Cardijn. En junio de 1949 once delegaciones de todo el país se reunieron para establecer el primer Comité Nacional de Coordinación. Escogieron el nombre de "Movimiento Familiar Cristiano" y Pat y Patty Crowley fueron los primeros presidentes.

Mientras tanto , en Argentina, el Padre Pedro Richards había reunido juntos a algunas parejas en el hogar de Saturnino y Elena Llorente en Buenos Aires el 25 de noviembre de 1948. Dos años más tarde, nuevamente con la iniciativa del Padre Richards, grupos similares se forman en Montevideo, Uruguay, y por 1955 el Movimiento Familiar Cristiano (Movimiento Familiar Cristiano o MFC en español), era un hecho en seis países de Suramérica. En 1957 la primera Asamblea (o encuentro) del MFC de Suramérica se realiza en Montevideo, con representantes de Argentina, Brasil, Chile, Perú, Uruguay, y Venezuela. Aquí se organiza el Secretariado para Latinoamérica (Secretariado para Latinoamérica del MFC o SPLA), con Federico y Hortensia Soneira como presidentes.

Durante este período, los Crowley "fueron anfitriones de muchos visitantes extranjeros, algunos de los cuales regresaron a sus países para iniciar grupos del MFC. En enero de 1956, los Crowley se prepararon para hacer internacionalmente por avión lo que habían hecho nacionalmente por vagoneta justamente unos años antes...visitar a muchas parejas del MFC y reclutar a nuevos miembros como fuera posible". En seis semanas visitaron grupos en Tokio, organizaron tres grupos en Manila, pararon en Bombay, se reunieron con el Papa en Roma, conversaron con miembros de los Equipos de Nuestra Señora en Paris. Entristecidos por los pobres y ciegos en Saigón, y notando bolsas de pobreza por todo el mundo, los Crowley afilaban esa perspectiva de justicia social global que más tarde caracterizaría a la CIMFC tan fuertemente.

Las semillas fueron sembradas, sacando raíces y creciendo silenciosamente en las mesas de las cocinas y en salas alrededor del mundo mientras grupos nacionales de familias se desarrollaban, fundaron una estructura, y maduraron. Era sólo cuestión de tiempo para que el Cuerpo de Cristo al crecer se hiciera consciente de sí mismo como un fenómeno global. Esto sucedió el 7 de septiembre de1966, en Caracas, Venezuela, cuando nace la primera raíz de la red global de familia...la Confederación Internacional de Movimientos Familiares Cristianos . Ese año, el IV Encuentro Latinoamericano (ELA) en Caracas, habló sobre La Misión Social de la Familia. Ahí la delegación mejicana propuso que se formara un grupo internacional para intercambiar información entre los continentes, una idea que se originó un año anterior por José y Luzma Alvarez-Icaza en la convención del MFC en Notre Dame, Indiana. Reunidos para discutir esta propuesta después que el Encuentro terminara, habían 13 parejas y sacerdotes del MFC de Latinoamérica, 9 parejas y sacerdotes del MFC de los Estados Unidos (incluyendo una pareja episcopal) y una pareja y un sacerdote representando dos grupos españoles los que más tarde se unen para ser MFC...Equipos Pío XII y Obra Apostólica Familias. Dos parejas aún hoy recordadas por los emefecistas de habla inglesa y española estaban ahí...Pat y Patty Crowley, y José y Luz, de México, presidentes SPLA. Ambas parejas habían servido en dos de los proyectos históricos del Papa Pablo VI: los Crowley eran una de los tres parejas casadas quienes formaban parte del grupo especial de estudio sobre población y control de la natalidad y los Alvarez-Icaza eran la única pareja en el mundo en ser "oyentes laicos" del Concilio Vaticano II.

Cuando estos 25 emefecistas se reunieron en Caracas en 1966, acordaron formar "La Confederación de Movimientos Familiares Cristianos", una organización que existiría como una base de prueba, "como un experimento", por un año, después del cual el grupo se reuniría nuevamente para decidir sobre el futuro.

Pero aún cuando no estaban seguros de la duración de la confederación, todos estaban seguros porqué se necesitaba. "El propósito de esta conferencia," acordaron, "debe ser el intercambio de información y ayuda mutua de los emefecistas a través del mundo." Los primeros secretarios generales elegidos fueron Luz y José, y la primera sede se establece en la ciudad de México.

Al año siguiente---en octubre de 1967---un grupo de 40 personas, incluyendo muchos de los 25 originales, se reunieron en Madrid. El puesto de Secretarios Generales pasó a Pat y Patty Crowley. En esta reunión el grupo consolidó tres puntos como integrales al carácter de la recién creada organización mundial, y la Confederación llega a ser más que sólo un experimento. El grupo reconoció que promoviendo y estableciendo comunicación entre los grupos del MFC en todo el mundo debía ser una prioridad. "Ahora mismo tenemos contacto con cerca de 50 países," dijeron los Crowley," ¿Cómo puede la Conferencia llegar hasta ellos?"

La segunda prioridad era mantener a la Confederación orientada a servir. "La Confederación no intenta ser una superestructura," acordaron, pero existirá para facilitar "unidad, intercambio de experiencias, y asistencia mutua" a sus familias mundialmente.

El tercer punto marcó el carácter ecuménico de la Confederación. "En EE.UU.", reportaron los Crowley, "la actividad interdenominal crece cada día. El MFC ha publicado justamente su primer libro de programa ecuménico, aprobado por varias denominaciones para usarlo por grupos de familias interdenominales, y estamos en contacto con líderes del Programa de Vida Familiar del Consejo Nacional de Iglesias en Nueva York. ¿Qué más se puede hacer para lograr esta clase de ecumenismo a escala internacional? Jose Alvarez-Icaza más tarde informó que "el Papa estaba complacido con este aspecto (ecuménico) de la Confederación."

En la reunión en Madrid el grupo también decidió que la directiva de la Confederación contaría con tres parejas de España, tres de Latinoamérica, y tres de Norte América. Para encargarse de su primera prioridad de comunicación, los Crowley iniciaron la publicación de un plegable, y el volumen 1, número 1 del boletín Internacional de la Confederación salió en diciembre de 1967. Se publicó solamente en Inglés, aunque la mayoría de la Confederación hablaban español. El MFC verdaderamente crecía rápido en Latinoamérica. Cuando SPLA realiza su VI ELA en Buenos Aires en 1967, habían 17 países presente: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, Uruguay, y Venezuela.

Al año siguiente,1968, la naciente anfitriona Confederación vió su primer, aunque modesto, seminario internacional. José Alvarez-Icaza creyendo que la Confederación, como los grupos locales, debería hacer "observaciones" a escala internacional, enfatizó la necesidad de lograr información sobre la familia de un número de especialistas. La dirigencia, de ahí, tomó su "primera oportunidad para hacer una contribución a la iglesia y al mundo" patrocinando una conferencia en el Lago Cuoma, Italia. "La reunión sería pequeña," dijo el boletín, "privada y sin publicidad." Veinticinco expertos en familia y la jerarquía asistieron, así como los Crowley y los Alvarez-Icaza para escuchar al profesor John Noonan hablar sobre educación para la responsabilidad de los padres.

Y así, mientras la Confederación se aproximaba a su segundo año, Pat y Patty Crowley estaban cautelosamente esperanzados. "Creemos que el trabajo del MFC y del CFM está apenas empezando, pero tenemos que encontrar nuevas y mejores formas de empaquetar el producto, debemos seguir de cerca el nuevo desarrollo del mundo. Debemos ver hacia delante y compartir una teología de esperanza. No debemos limitar a la familia a la comunicación conyugal, pero más bien la comunicación y la educación entre la familia y el mundo. Tenemos grandes esperanzas, pero debemos continuamente pulir nuestros logros y purificar nuestros planes.

PARTE II: PENSAMIENTO GLOBAL ANTES DE SU TIEMPO

En 1968, la Confederación de Movimientos Familiares Cristianos---la CIMFC como se conoció después---tenía sólo dos añitos, un mero bebe, pero ya estaba pensando globalmente, algo que muchos gobiernos y corporaciones no pueden ni hacer hoy día. Los emefecistas de EE.UU. Dan y Rose Lucey, por ejemplo, presentaron una idea para el año internacional de la familia. "Si trabajáramos a través de las Naciones Unidas como patrocinadores, sería grandioso. Nadie daba un paso firme con apoyo positivo y formativo para las familias de hoy. Quizás esto sería la mayor contribución del MFC. Existe una gran necesidad de colocar a la familia en el sitial que le corresponde. "Dan murió antes que este sueño fuera realidad, pero en 1974, seis años después que los Lucey lo propusieran por primera vez, las Naciones Unidas celebró su primer Año Internacional de la Familia.

La Confederación, sin embargo, no esperó a nadie para que reconocieran su visión, y se mantuvo pensando globalmente. La sede internacional se mudó a Chicago y en agosto un grupo de emefecistas de España llegaron a EE.UU. para introducir algo nuevo---el Encuentro Conyugal. El Encuentro Conyugal (Marriage Encounter en inglés) se fundó en 1962 en Barcelona por el Padre Gabriel Calvo y Mercedes y Jaime Ferrer. Se expandió rápidamente por España a México y en 1968, como una invitación de la Confederación, un grupo de 52 parejas y 26 sacerdotes del MFC de España trajeron el Encuentro a varias ciudades de EE.UU. "Las reacciones fueron tremendamente favorable," dijo el boletín, "y el trabajo progresa rápidamente en EE.UU." Tan rápido, de hecho, que el Encuentro Conyugal eventualmente llega a ser una organización independiente en EE.UU., y se expandió a cada país en ambas Norte y Suramérica.

En 1968 la Confederación se muda por primera vez al hemisferio oriental cuando Japón y las Filipinas ingresan como nuevos miembros. El siguiente año presentó otra gran piedra angular: en 1969 la Confederación realiza su primera Asamblea General de Familias. Quince parejas, representantes de 30 países, llegan a la Universidad de Notre Dame en EE.UU.

En esos momentos, el MFC ( la sección de habla hispana de CFM) se inicia en EE.UU.; la Fundación para la Cooperación Internacional (instituida por el MFCUSA en 1960) estaba ocupada ayudando a las familias a formar amistades a través de sus viajes de estudios; e India, Inglaterra, y Nueva Zelanda se unían a la Confederación. El MFC se inicia en Nueva Zelanda al principio de los sesenta. Sus fundadores fueron los miembros casados del antiguo Movimiento de la Juventud Católica del lugar, el cual recorrió el país inmediatamente después de los años de guerra. Las antiguas parejas MFC que laboraban ahí fueron John y Audrey Stevenson, Des y Margaret Nolan, Don y Jackie Betner, y Mike y Helen Ryan.

La Confederación inicia haciendo ahora sus "observaciones" en una escala mucho mayor. En 1969, a sólo tres años de existir, el grupo inició un proyecto de investigación cubriendo seis tópicos, los cuales se distribuían a parejas en seis países. Los tópicos eran: paternidad responsable, sexualidad humana, desarrollo socio-económico, educación de vida familiar, encuentros conyugales, y el acontecimiento de la natalidad-bautismal.

La Confederación inició una nueva década---1970---con un comité ejecutivo completo en Nueva Zelanda. Ese septiembre, todos los continentes excepto Africa fueron representados: Des y Margaret Nolan por Oceanía, Antonio y Cristina Alcocer por Latinoamérica, Jose y Margarita Pich-Botey por Europa, Dan y Rose Lucey y Patty Crowley por Norte América, y Sony y Sito Sison por Asia.

Pensamientos globales abundaron en esta reunión. "Nos gustaría,"dijeron los Lucey,"sugerir que incluyéramos el problema mundial de la contaminación, y también el papel de las familias que trabajan por la paz." José y Margarita, de España, sugirieron un cuestionario de estudio de "¿cómo familias de países más ricos pudieran ayudar a familias de los países más pobres?. En otras palabras, ¿cómo pudiéramos actualizar en la Confederación la Populorum Progresso (la encíclica del Papa Pablo VI)?"

El liderazgo Filipino también estaba anticipando el futuro. Informaron de la edición en su país de un manifiesto magnífico llamado No Podemos Solo Observar y Esperar. Discutido intensamente con Imelda Marcos, cuyo esposo Ferdinand era presidente de la nación, estaba el MFC Filipinas profundamente involucrado con los "males sociales, políticos, económicos, y religiosos de nuestra nación. Creemos que si la propuesta acción cristiana no se toma AHORA, nuestro país puede encaminarse a una revolución violenta." Pero aún como emefecistas, buscando en el futuro, también trataban de cambiarlo. "Creemos en las demostraciones como medios en busca de reformas. Sin embargo, apelamos a nuestra gente y a las autoridades desistir de la violencia en sus confrontaciones." Dos décadas más tarde llegó la larga revolución pacífica que inició un nuevo régimen y nuevas reformas en Filipinas.

PARTE III: UN PERÍODO DE MUCHOS "PRIMEROS"

El siguiente otoño, en octubre de 1971, representantes de veinte países llegaron a Irlanda para la II Asamblea General. Rolly e Isabelle Leroux, quienes más tarde llegarían a ser presidentes de la Confederación, la recordaron como caracterizando a muchos "primeros". "Era el primero que atendíamos", recordó la pareja. "Esta Asamblea también fue la primera preparada, de alguna forma, como hoy se conoce, pero no existían ni micrófonos ni traductores para los exponentes. Simplemente tuvimos que hacer lo mejor que podíamos para entender nuestros diferentes idiomas. Por primera vez el Consejo Mundial de Iglesias estaba presente, y Leslie y Mona Clements se agregaron al comité ejecutivo representando a su Unidad de Educación Familiar. "Bélgica, Malasia, Corea, Singapur y Australia también se convirtieron en miembros. Y Ghana y Camerún con su membresía a la Confederación trajeron al continente Africano por primera vez.

Como parte de su Plan Quinquenal, y como respuesta a la presentación de Lola Vidal de Venezuela, la Asamblea incluyó un nuevo concepto sobre Familias Monoparentales. "El MFC", dijo Reggie Weissert de EE.UU., "debe incluir más que sólo 'familias nítidas'. Deberíamos llegar a familias monoparentales, divorciados y clérigos casados."

Debido a que el término "secretaría general" no describía el trabajo, los Crowley fueron reelegidos como " pareja presidente" y la organización que ellos comandaron estaba ahora empezando a ser conocida como la CIMFC.

Ernesto Cardenal, el jesuíta de Nicaragua quien fue encarcelado por sus "actividades revolucionarias", realizó una liturgia motivadora en la Asamblea en Irlanda que se basó en la re-lectura del Libro de los Salmos.

Llamado, por los Lucey, como "uno de los más formidables poetas latinoamericano," el P. Cardenal presentó "cantos de un mundo muy moderno, no sobre gente lejana de hace mucho tiempo, sino sobre muerte y brutalidad de hoy." Dio una gran impresión en la Asamblea, recordaron los Lucey. "Es una señal para ambos jóvenes y viejos que en la lucha por la libertad para todas las personas, en cualquier tiempo, el Dios de Israel está con ellos."

Dios también continuó con la CIMFC, al entrar a su segunda década. "Como yo lo veo", dijo la mundialmente reconocida antropóloga Margaret Mead, "el MFC provée un contexto más amplio en el cual los esposos y las esposas pueden desarrollarse como pareja que pueden hacer todas las clases de cosas maravillosas, porque ambos se entienden y porque pueden trabajar como un equipo en el MFC."

Margaret Mead expuso estas palabras al comité ejecutivo de la CIMFC cuando ella, en conjunto con un grupo de otros expertos, se reunió con ellos en Tarrytown, Nueva York. Era 1972 y la Confederación estaba justamente entrando su sexto año. "Esta era una de las reuniones más entusiastas, incitadoras, e inspiradoras en la historia de la CIMFC," dijeron los presidentes Pat y Patty Crowley. La oficiosa reunión siguió con una sesión de tres días con expertos internacionales reconocidos como Margaret Mead, Thomas Cottle sociólogo del Massachussets Institute of Technology, Stanislau Grof siquiatra, Ladonna Harris de Americans for Indian Opportunity, y el teólogo Ed Dufresne. "Les solicitamos que nos dijeran sobre el papel de la familia y fue grato encontrarlos tan complacidos con el papel del CFM-MFC en el mundo."

El Movimiento también se notaba en otras áreas, el Padre Charles Vella de Malta estaba en contacto con las Naciones Unidas a través del Señor Rafael Salas. "Las NU," reportó el Padre Vella, "está ansiosa de tener la participación de emefecistas en su Año de la Población Mundial y estaría dispuesta asímismo a contribuir con fondos. "El Padre Vella también envió una carta al Vaticano a nombre de la Confederación, sugiriendo que, si en el otro Sínodo de Obispos se considerara la familia, el Movimiento se alegraría en ayudar a planificar y ejecutarlo. Desafortunadamente, este Sínodo no se celebró hasta ocho años después, y a los laicos no se les pidió participar en su planificación. Pero, como siempre, el MFC ¡miraba hacia adelante!

El siguiente año, 1973, la Confederación patrocinó otro de su larga historia de "primeros"---el primer Seminario Internacional de Encuentro Conyugal en Barcelona, España. Ese encuentro atrajo a más de 80 representantes de 24 países de regreso al país que originó primero al Encuentro Conyugal. El evento fue de alguna manera opacado, no obstante, por una diferencia de opinión que habían surgido entre dos manifestaciones del EC. "Fue un muy difícil y doloroso encuentro," recordó el Padre Vella, "pero los Crowley dieron un ejemplo cristiano de amor y buena voluntad." Algunos siguieron al Padre Calvo en la opinión que el Encuentro Conyugal, fundado como había sido por emefecistas, debía ser una acción ecuménica del MFC; otros, como el Padre Charles Gallagher de Nueva York, opinaba que EC debía ser un servicio solamente para católicos, y separado del MFC. Ambos, el P. Gallagher y el P. Calvo estaban presentes en Barcelona. Después de alguna discusión, "un buen entendimiento apareció y formas de cooperación se acordaron. Generalmente, el Encuentro Conyugal es parte del MFC y se adapta a formas culturales."

Después de la Asamblea en Barcelona, a petición del P. Calvo y de los Pitch-Botey, la CIMFC aplicó y logró una Patente de EE.UU. y el número 967989 de la Oficina de Servicio de Marca de Reconocimiento para el nombre de "Encuentro Conyugal". La CIMFC estaba ahora en posición de otorgar licencias a otros grupos para usar la marca de servicio "Encuentro Conyugal". José y Margarita y el Padre Gabriel coordinaron a escala internacional, y ninguno de ellos se dio cuenta que el problema del Encuentro Conyugal estaba todavía muy lejos de resolverse.

1973 también trajo buenas noticias desde Roma después que la visitaran el Padre Vella y los Crowley. La Secretaría de la Unidad Cristiana estaba altamente impresionada por la estructura ecuménica de la CIMFC y los motivaron a continuar el trabajo en esta dirección. Durante ese tiempo las comunicaciones entre la Confederación y el Vaticano se manejaban por la Oficina de la Unidad Cristiana.

El futuro se veía claro, no obstante, cuando la Confederación se involucra con todavía otra "primera"---una Asamblea Mundial de Familias, para ser patrocinada por la CIMFC y la Oficina de Educación Familiar del Consejo Mundial de Iglesias. La sede propuesta fue Tanzania, Africa, y la fecha era junio de 1974. La CIMFC recibió una donación de las NU para estudiar las posibilidades de realizar dicha reunión en Africa. Debido a su experimento único en construir la socialización rural, y su intento imaginativo para construír en la experiencia Africana la familia extensa en áreas rurales, se aprobó Tanzania. El presidente del país era Julius Nyerere, de quien los Crowley fueron sus anfitriones cuando estudiaba en Chicago. Acogió la idea, la apoyó, y aceptó inaugurar la Asamblea.

La idea de reunir familias de todo el mundo era de una emoción tal, presentando técnicas frescas en metodología. "Quizás la más fresca", decía el plegable de la Asamblea, "es su confianza en la gente. Esta no es una reunión de expertos: debe ser una reunión para aquellos que viven los problemas de día a día en un mundo con menor o mayor conflicto. ¿Podríamos hacerlo un instrumento que nos enseñara más sobre lo que la gente siente, espera y quiere?"

El Padre Vella recuerda todo el trabajo involucrado. "Trabajé previamente como director ejecutivo por tres meses en Tanzania. Había una gran carestía de bienes durante algunos meses y estábamos a punto de cancelar la Asamblea. Solamente nuestra determinación y la decisión del Rev. Les Clemens del Consejo Mundial de Iglesias en Ginebra y los Crowley lo hicieron posible."

Familia'74 se realizó en la Universidad de Dar-es-Salaam en junio 16-30 y realizó un programa en la que los participantes verdaderamente vivieron durante tres días en las aldeas Ujamaa. Esta era la oportunidad de vivir la experiencia del Presidente Nyere de tener a los Tanzanios adheridos a la vida comunal a través de la vivencia de la familia extensa...algo de lo que las familias del mundo desarrollado se alejaban. "Hacían ladrillos,"Patty Crowley recordaba "acumulaban y empacaban tabaco, recogían trigo, y plantaban tomates. Intercambiaron música con sus anfitriones, presenciaron a los niños de las escuelas en ejercicios cortos y preguntaron a los jefes de las villas a través de intérpretes."

Rose Lucey, quien estuvo presente en esta Asamblea, recordaba que 1974 era el Año de la Familia de las NU. "Mientras los profesionales se reunían en las grandes ciudades de Europa y América consultándose mutuamente sobre la vida de la familia, las familias MFC y las familias del Consejo Mundial de Iglesias de 51 países fueron a Africa del Este para trabajar con la gente como signo de solidaridad. Cuando la solicitud llegó a la Universidad para donar sangre por los luchadores de la libertad en Mozambique, fueron los emefecistas alrededor del mundo quienes respondieron con treinta pintas de sangre. Creo que todavía hay una brecha muy ancha entre las familias y los profesionales de la iglesia quienes consideran que el 'laicado' se debe enseñar. Yo digo que 'no, no estamos para que nos enseñen'. Estamos para orar y estudiar las Escrituras y al mundo alrededor de nosotros para aprender juntos, y luego estar dispuestos a arriesgar las acciones necesarias para construir una sociedad justa."

Para Pat Crowley, en particular, Familia'74 era, de acuerdo a su esposa, "el cenit de su vida. Nunca antes había reunido juntos, en alma como en cuerpo, tanta gente de muchos colores de tantos lugares de la tierra."

Familia '74 fue de muchas formas un gran éxito, pero los problemas eran evidentes bajo la superficie. Por muchos años Pat Crowley pudo, a través de recursos de fondos privados, facilitar la opresión financiera de la CIFMC. Pero menos y menos dinero llegaba de los aportes. En las reuniones de trabajo de la III Asamblea General apretada entre los programas de Familia '74, Pat tuvo que reportar que la CIMFC estaba en rojo por $25.000. Consideró que el Consejo Mundial de Iglesias llevó más participantes a Tanzania de lo acordado y le debía la cantidad del exceso de personas. Luego el director de la Oficina de la Educación de Familias del CMI fue reemplazado y nadie de la organización se reunió con la CIMFC por muchos años.

Al mismo tiempo otra diferencia se desarrollaba entre el MFC y los Crowley. "En nuestras reuniones de trabajo durante Familia '74 no había traducción para los emefecistas de habla hispana," dijo Rolly e Isabelle Leroux, presidentes del MFC Canadá." Todo trabajo se realizó en inglés y los latinoamericanos sintieron la presión. "Reflexionando en estos años más tarde, Patty dijo que ella no estaba consciente del cualquier problema real. "Simplemente no teníamos suficiente dinero para proporcionar traducción," dijo. "En esos días no estaba a disposición como existe hoy."

Aunque Pat y Patty fueron reelegidos para un tercer período, las diferencias crecían dentro del Movimiento. "Creo, dijo más tarde el Padre Vella, "estas eran las dificultades que uno encuentra en cualquier creciente organización internacional. Quizás lo que se necesitaba era un nuevo estilo de administración, más profesional y menos personal.

PARTE IV: PUERTAS Y PUENTES

Los años siguientes de la Asamblea de Tanzania fueron en algunas formas difíciles para la CIMFC. En noviembre 20, solo unos pocos meses después que los Crowley fueran reelectos como presidentes de la CIMFC, Pat Crowley murió de cáncer. Pat y Patty habían sido parte del liderazgo nacional e internacional del Movimiento por más de una década, y ahora Patty estaba sola. Ella decidió mantenerse hasta que las elecciones se realizarán en la próxima Asamblea General.

Patty continuó sus esfuerzos para conseguir que el Pontificio Consejo para Laicos ingresara a la Confederación en su registro de miembros, y se mantenía preocupada por los fondos. Aunque los países miembros de la CIMFC tenían asignados modestos aportes (países con 100 a 10.000 parejas miembros se les solicitaba $50US, y aquellos con más de 10.000 por $100 US), poco era realmente recolectado.

En otros frentes, el grupo de los Padres Solos en Nueva Zelanda, iniciados solo un año antes, habían crecido para incluír 74 padres y 182 niños. El Departamento de Salud, Educación y Ayuda de EE.UU. proveía por primera vez fondos al MFC USA para desarrollar a las Familias Involucradas en el Programa de Nutrición y Desarrollo, un programa familiar basado en la prevención de la droga.

La Asamblea de Tanzania, mientras tanto, profundamente afectaba al Movimiento. El Padre John Curnow, asesor de la CIMFC de Nueva Zelanda, continuó su reto. "Constantemente puntualizó que las familias del MFC tenían que estar atentas a las condiciones en las cuales vivían tres cuartas partes de las familias del mundo," dijo Isabelle Leroux. " Esperaba que estas 'observaciones' nos llevara a juzgar que nosotros en el mundo desarrollado habíamos inconscientemente contribuído a esto por nuestro estilo de vida. Al menos esperaba que nos preguntaríamos POR QUÉ y después ¡actuáramos!" Tony y Teresa Nieva, quienes iniciaron el MFC en Filipinas en 1956, también se unieron a este reto. "La membresía en el MFC," dijo Teresa, " siempre ha significado membresía en la familia humana. Es imposible estar en el MFC y dejar al mundo fuera de la puerta frontal." El liderazgo de la CIMFC escuchaba. En su planificación para la IV Asamblea General en Manila de noviembre 24 a diciembre 2, le pidieron a la Secretaría Nacional de Acción Social que los obispos filipinos planificaran un "programa de exposición". Ahora una característica de cada Asamblea Mundial, el programa de exposición era entonces la primera apertura de la "puerta al pobre" que se había construido en Tanzania. Esto había literalmente cambiado las vidas de la gente cuando 70 delegados de 22 países llegaron a la Asamblea General y vieron de primera mano la condición del pobre en Manila en 1977.

Por dos días el grupo visitó las áreas marginadas y los proyectos de recolocación. Los delegados se dividieron en ocho grupos y fueron con facilitadores a escuchar a los líderes de las áreas visitadas. "Era la experiencia más patética de mi vida," dijo Isabelle. Ella y Rolly habían estado en Tanzania, pero nunca antes habían visto esa terrible forma de vida.

"Las parejas del MFC," le dijo el Padre Curnow a los delegados, "deben estar atentos a que comparten un mundo con millones de familia quienes no están en la disponibilidad de realizar su potencial dado por Dios. Así que mientras trabajamos por la abundancia de vida de la familia en nuestra sociedad, nunca debemos cerrarnos a una relación de solidaridad con los pobres. La fronteras nacionales no deben ser cercas para encerrarnos, sino más bien puertas para los intereses de toda la familia humana."

El Padre Arthur McCormack, Director de la Oficina de Población y Desarrollo en Roma, estuvo de acuerdo. "La pobreza como la hemos visto nunca fue la intención de Cristo. El no era pobre. Era un artesano que trabajaba para vivir. Yo tengo una gran visión para el MFC, que sea parte de una gran Cruzada Cristiana para remediar la situación que el Papa Pablo una vez describió como "un insulto lanzado a la cara de Dios y del hombre." "Para muchos," decía una nota de prensa de la CIMFC publicada en noviembre 30, la Asamblea de Manila "era una experiencia reveladora." Reportando sobre ella más tarde, los delegados comprendieron que dichas condiciones también existían en sus propios países, y "el viaje de exposición" era un fuerte recorderis de esto." De ahí en adelante, un viaje de exposición que mantenía a los pobres del mundo ante los ojos de la CIMFC sería parte de cada Asamblea Mundial.

La Conferencia 1977 también vió el cambio inevitable de liderazgo. Para sorpresa de muchos (incluyéndolos) Rolly e Isabelle Leroux fueron elegidos los próximos presidentes de la CIMFC. "Almorzábamos cuando llegaron y nos contaron", dijo Isabelle. La pareja acababa de mudarse de Montreal a Ottawa, dejando a su grupo de apoyo atrás, y sabían de los problemas dentro de la CIMFC. "Estábamos sutílmente conscientes," dijo la pareja después de la elección, "que tomábamos una carga atemorizante. Esta carga debía ser compartida. Manila no sería un punto de cambio a menos que todos ustedes, aquellos que estuvieron aquí y aquellos que no pudieron llegar, lo hagan un punto de cambio... Deben pasar el mensaje de Manila a las parejas de sus países. Nosotros por nuestra cuenta nos dedicaremos a escala internacional."

En la Asamblea, el P. Gabriel Calvo nuevamente trajo el asunto del Encuentro Conyugal de hace cuatro años. Le dijo a los delegados que estaba incómodo porque algunas organizaciones que usaban el nombre de Encuentro Conyugal no respetaban los propósitos o el espíritu original del grupo. "Para muchos delegados," dijo Jerome Fraser, quien era entonces el Asesor del MFC USA, "las pruebas expuestas en relación a la responsabilidad de la CIMFC para el desarrollo del Encuentro Conyugal llegó como una sorpresa." El Encuentro Conyugal había llegado a ser inmensamente popular, y muchos no se dieron cuenta que sus raíces reposan en el MFC. En EE.UU., el movimiento tenía dos "manifestaciones"---EC mundial y EC Nacional. En relación al anterior, el P. Calvo dijo que el propósito del grupo que el fundó "no era para renovar la Iglesia Católica o al mundo. Es para la renovación de la pareja, para ayudarles a redescubrirse uno al otro a través del diálogo y hacerlos darse cuenta del Plan de Dios en su matrimonio, para que así puedan servir a las familias del mundo. Si algún grupo quiere hacer algo diferente, debe cambiar el nombre, y no llamarlo Encuentro Conyugal. Apruebo el EC que está dentro de la Confederación y ningún otro." La Asamblea le respondió al Padre Calvo nombrando dos comisiones, una para elaborar las ramificaciones legales y otra para planificar los lineamientos para el permiso de utilización de la CIMFC-EC.

Rolly e Isabelle también heredaron otros problemas a escala internacional. "Nos sentimos tristes con tres brechas:" dijo Isabelle, "el problema del Consejo Mundial de Iglesias después de Tanzania; el sentimiento de algunos líderes de habla hispana que fueron ignorados durante los años de los Crowley; y el resentimiento de Roma por la oposición pública de Pat Crowley a los resultados de la comisión del control de la natalidad. Nuestra meta era traer paz." Empezaron el largo proceso de hacer los enlaces entre las tres brechas.

Sin los recursos del fondo privado de los Crowley, la CIMFC no pudo reunir a su secretariado por muchos años. Aún así los Leroux asistieron con sus propios medios a dos reuniones de las Asambleas Generales Latinoamericanas del MFC---una en Panamá en 1979 y la otra en Perú en 1982. No había traducción oficial, pero alguien que hablaba inglés les susurraba a los Leroux lo que se decía.

La brecha con el Vaticano disminuía de alguna forma en 1978 cuando los Leroux viajaron a Europa para hablar en el décimo aniversario de la Humanae Vitae en Milán. 42 países asistieron a la reunión organizada por el Centro Internacional para los Estudios de la Familia, del cual el Padre Vella era el director. "Ahí conocimos al futuro Papa, Juan Pablo II," dijo Rolly, "y hicimos una buena presentación para la CIMFC."

En ruta hacia Roma, los Leroux recalcaron, "atendimos la audiencia Papal, y fué un evento conmovedor. Después del almuerzo nos reunimos con el Obispo Edgard Gagnon del Consejo para la Familia. Inmediatamente dijo que su comisión hacía muchos estudios sobre la vida de la familia, pero que el contacto directo con organizaciones de familia era responsabilidad del Consejo para los Laicos. Personalmente nos condujo atravesando Roma para reunirnos con el Obispo Lucas Neves."

Futuros puentes fueron contruídos en Roma cuando los Leroux almorzaron con el Director de la Oficina de Educación Familiar del Consejo Mundial de Iglesias. Más tarde, Masamba Ma M'Polo, director de esa oficina, aceptó ser parte de la directiva ejecutiva del CIMFC con su esposa. Desde Roma, Rolly e Isabelle se reunieron con emefecistas en Malta, Sicilia, e Irlanda.

En África y Asia, el MFC también crecía. Angela y Godfrey Ukairo, los jóvenes presidentes del MFC en Nigeria, manifestó que su grupo de una docena se reunían cada semana, además de traer la comida a los leprosos en una colonia cercana. La pareja líder en Uganda, Thomas y Jane Musoke, estaban en una comisión que visitaba cada una de las parroquias en el país y estaban comprometidos con el Consejo Mundial de Iglesias en un proyecto de investigación de la familia. Malawi, Ghana, y Camerún también tenían a familias del MFC comprometidas en programas de prematrimoniales, proyectos de autoayudas, educación para niñas y mujeres analfabetas, educación para hombres sobre la dignidad de las mujeres, y consejería matrimonial---particularmente en donde habían segundas esposas o concubinas.

En Corea, el MFC había crecido con 35 grupos activos; en el Japón un programa del MFC se tradujo al japonés y se agotó, con una segunda edición publicada y una tercera impresa. Joe y Margaret D'Silva y el Padre Anthony D'Souse de la India dirigió un extenso programa del MFC sobre educación de la vida familiar, planificación familiar natural, preparación al matrimonio y formación de líderes. La Directiva Nacional del MFC en India decidió desarrollar sus propios materiales del programa, mientras que el MFC en Filipinas le fue otorgado el Premio Ozanam por el Ateneo de la Universidad de Manila por la "tarea de construir y apoyar a la familia filipina en un período de la historia cuando estaba sitiada desde muchas ángulos." Este premio, el reconocimiento y honor público más alto otorgado por la universidad a laicos Cristianos, era el primero jamás dado a una organización. En Thailandia, Nop y Elma Muangkroot trabajaban con la arquidiócesis de Bangkok y la CIMFC para producir una traducción Thai de materiales del MFC. Sito y Sony Sisson, mientras tanto, realizaban Encuentros Conyugales de fines de semana para parejas de Malasia y Singapur.

Los Leroux estaban felices para reportar, en su edición del Boletín del invierno 1979 de la CIMFC, las buenas noticias de que una de las delegadas femeninas a la famosa Conferencia de Puebla en México, en donde el Papa reafirmó la opción preferencial por los pobres, era Stella Cifuentes, una miembro del MFC de Colombia. De los 356 delegados, solamente 19 eran mujeres.

En enero de 1980 los Leroux, Lino y Cetinna Zahra (Presidentes Continentales de Europa), y el Padre Charles Vella (Asesor Europeo), asisten a una asamblea mundial de familia patrocinada por la oficina de Educación Familiar del CMI en Oaxtepec, México.

Así el Movimiento terminó su segunda década con puentes más fuertes y puertas más anchas, con sanas relaciones y una gran compasión por los pobres. Con nuevas fuerzas y resueltos, la CIMFC fijó su mirada una vez más hacia Roma. Hasta que al fin llegó, los Obispos realizarían un sínodo sobre la familia.

PARTE V: FE ESPERANZA, AMOR Y VALENTÍA: MFC EN ROMA

Por años existían rumores que el Papa llevaría a cabo un sínodo mundial de Obispos sobre la familia, y finalmente, se realizó en noviembre de 1980. La CIMFC "era el primer grupo internacional en responder" dijeron los presidentes de la Confederación Rolly e Isabelle Leroux. " No sabemos si eso fue un acto de fe, esperanza, amor---o valentía."

La CIMFC respondió al sínodo planificando su II Asamblea Mundial y V Asamblea General inmediatamente después de las ceremonias de clausura del sínodo en Roma. "Al principio," dijo Rolly, "planificábamos para realizar nuestra Asamblea durante el sínodo, pero nos advirtieron que se podría percibir como un contra–sínodo." "Había", recalcó el Padre Vella, "considerable oposición desde algunas posiciones en el Vaticano, debido principalmente al desconocimiento de la CIMFC." Asistiendo a la asamblea por primera vez estaban los líderes del área de los Estados Unidos, Wayne y Sue Hamilton, quienes unos nueve años más tarde llegarían a ser presidentes del movimiento mundial.

Conscientes de sus experiencias pasadas, los Leroux se aseguraron que se contara con traductores en ambas asambleas, la primera vez que esto se hacía. En otra acción sin precedente, (y como reconocimiento a la Confederación por reprogramar la asamblea hasta después del sínodo), el Obispo Josepf Tomko, Secretario General del Sínodo, cortésmente facilitó las copias de los documentos finales al CIMFC tan pronto como estuvieron listos. "Esto es una primicia," explicó el asesor de la CIMFC el Padre Jerry Fraser. "Generalmente los documentos solamente los reciben los Obispos."

Pero a pesar de estos eventos esperanzadores, el sínodo resultó, para algunos, una decepción en muchas formas. Leyendo los documentos finales, los Leroux " se inquietaron por ver las frases atrincheradas conocidas, tales como 'fragilidad,' ' debilidad humana', e 'desigual para la tarea' utilizadas para describir algunas respuestas de las parejas cristianas. Conocemos mucho a tantas personas que luchan con ellos mismos y sus conciencias. Esas palabras están alejadas de la realidad. ¿Qué es lo que una organización ecuménica internacional, pero principalmente católica, como la CIMFC puede hacer por las parejas en Japón en donde aumentan los matrimonios mixtos? No los podemos enviar a la Oficina de Unidad Cristiana para solucionar sus problemas maritales. No podemos solo tomar nuestras situaciones familiares y acomodarlos a nuestra fe. Tenemos también que tomar nuestra fe y acomodarlas a nuestras situaciones familiares."

El liderazgo de la CIMFC preparó una declaración que se leyó al Papa. De forma general, las parejas señalaron el hecho que los obispos se reunieran para tratar el tema de la familia. "Nos regocijamos al leer que la familia se reiteró como iglesia doméstica dentro de la gran comunidad," dijeron los Leroux en el Boletín ACT del MFC estadounidense. "Comentamos negativamente, sin embargo," dijeron la pareja Continental de Norte América, Bob e Irene Tomonto, "sobre el tratamiento controversial de los Obispos en cuanto a los divorciados y vueltos a casar y toda el área del control de la natalidad. Es nuestra esperanza que este sínodo no sea el fin del interés por las familias de parte de los obispos, sino el inicio de un diálogo que nos enriquecerá a ambos."

"Nuestra estrategia," dijeron Rolly e Isabelle, "era preparar un tono de dialogo abierto y amoroso. Deseábamos que la Asamblea identificara esas ocasiones en las cuales nos entristecían y aquellas con las que nos alegrábamos. La lección aprendida es la necesidad por el dialogo continuo y abierto entre los obispos y gente sencilla. Somos parejas que amamos y trabajamos por nuestra iglesia y quienes continuaremos amandola y trabajando por ella. Somos la iglesia doméstica."

"Lo que nos pareció escuchar que dijo el sínodo," Wayne y Sue escribieron en su reporte de área, "era que las familias deberían formarse como la iglesia. No creemos que sea así. La iglesia debería formarse ella misma como la familia."

Comentarios como estos, reflejando la experiencia y tradición democrática de Norte América, salieron del amor por la iglesia y fe en su gente. Pero asustan a ciertos Obispos que creen que la CIMFC, como un todo, era una fuerza peligrosa alineada contra las enseñanza de la iglesia. Recordaron la Comisión del Control de la Natalidad de los sesentas del Papa Paulo VI, en la que Pat y Patty Crowley fueron parte de la mayoría que solicitaron al Papa reformar la posición de la iglesia en relación a la contracepción. Después que el Papa rechazó las sugerencias de su propia comisión y escribió la Humane Vitae, los Crowley fueron respetuosos, pero públicamente, opuestos a su decisión. El enlace con el Vaticano que los Leroux trabajaron tan duro para restaurarlo se debilitó nuevamente.

Pero todavía había un motivo de esperanza. El Papa Juan Pablo II creó un nuevo Consejo para la Familia, y en 1981 los presidentes del MFC estadounidense Gary y Kay Aitchinson se reunieron con el consultor del Consejo, Obispo Paul Cordes en una reunión en Washington D.C. "El Santo Padre," dijo el Obispo Cordes, "está interesado en hacer que el Consejo para la Familia funcione. Si no impulsamos el ministerio de la familia ahora, seremos culpables frente a la sociedad y la iglesia. Esto viene de lo profundo del corazón del Papa."

Mientras tanto, se había progresado en lo concerniente a la relación con el Encuentro Conyugal. " Hemos tratado de ir con lo que Gabriel pareciera querer," Rolly e Isabelle le escribieron a sus dos comisiones de EC en septiembre de 1982. La pareja había enviado un cuestionario a cada uno de los doce miembros de las comisiones para saber sus opiniones en relación a permisos, monitoreo, y estructura del grupo que revisaría las dos primeras funciones. En los cinco años desde la Asamblea en Manila, el P. Calvo se había "convencido firmemente---especialmente después de mis viajes a España, Filipinas, Japón y Venezuela---sobre la necesidad de la CIMFC para retener la propiedad de la marca Encuentro Conyugal, y para continuar con la práctica de dar permiso a todos los que lo requieran." El, sin embargo, sí deseaba que aquellos permisos solicitados se "realizaran de acuerdo a la experiencia original del [Encuentro Conyugal], pero conforme a las necesidades y valores locales y los signos de los tiempos. Lo ideal es que EC se identificase nacionalmente, como EC Canadá, EC USA, EC España, EC Japón..." Diciendo que el problema de EC era principalmente de los Americanos, los Leroux tomaron la posición que la CIMFC debería continuar ofreciendo permisos "de buena fe, enviar materiales del método Calvo, y confiar en el Señor."

Por lo que la planificación para la Asamblea Mundial de 1983 prosiguió bastante esperanzadora. Por primera vez desde los inicios de la CIMFC, el sitio de la asamblea no estaba definido, "primero levanté mis ojos de mi propio país y comencé a ver al mundo. Luchando como es con su condición humana, la iglesia doméstica universal puede todavía hacer milagros. Los ciegos verían un mundo más grande, los sordos oirían el llamado del espíritu, y el lisiado se levantaría para juntarse a la acción."

En la reunión ejecutiva, sin embargo, se sentía que el centro de poder del Movimiento debía ir adonde estaba la membresía---y en donde no había el cuestionamiento a la autoridad de la iglesia---Latinoamérica. A lo que los presidentes europeos Basil y Clare Clancy llamaron una "reunión terrible", durante la cual mucha gente derramó lágrimas, los MFC suramericanos amenazaron salirse del CIMFC. Apenados por lo que sucedió antes de la asamblea, el grupo líder continental del SPLA quiso asegurarse que la decisión del Movimiento no se reflejaría negativamente en ellos ante los ojos de la jerarquía de la iglesia. Los líderes eligieron a Manuel y Cecilia Samaniego, de Venezuela, como los nuevos presidentes de la CIMFC, con Bob e Irene Tomonto como vicepresidentes.

Como los primeros presidentes latinoamericanos de la CIMFC desde sus inicios, los Samaniego juraron traer una nueva estructura al movimiento.

PARTE VI: MANERA DE HACER UNA REVOLUCIÓN

En Guadalajara en 1983 los nuevos presidentes de la CIMFC empiezan reorganizando la estructura del Movimiento. Su primera acción fue instalar una comisión para formular la primera constitución de la CIMFC. Los miembros eran los Tomonto, los expresidentes Rolly e Isabelle Leroux, los presidentes latinoamericanos Helio y Selma Amorin, el asesor de la CIMFC P. Nicolás Bermúdez, el asesor europeo P. Charles Vella, y el asesor latinoamericano P. Dalton Parros.

Solo tres meses después de la reunión de Guadalajara, y después de haber enviado un cuestionario a cada presidente nacional del MFC, el grupo se reunió por primera vez en Caracas. En esa reunión un borrador de la nueva constitución y de los reglamentos se escribieron y se enviaron a los líderes de la CIMFC alrededor del mundo para comentarios y sugerencias.

El proceso, sin embargo, fue demasiado para Bob e Irene Tomonto de los Estados Unidos. La pareja de mentalidad ecuménica renunció del equipo cuando lo que vieron como una constitución rígida especificaba que el asesor internacional debía ser un sacerdote Católico Romano. Wayne y Sue Hamilton, vicepresidentes del MFC estadounidense, fueron nombrados como miembros sustitutos.

En agosto de 1984, después de recibir sugerencias de todo el mundo, la comisión se reunió nuevamente en Caracas para trabajar en el borrador final. "Había mucho que conversar," dijo Manuel, "y durante dos días cada sugerencia fue considerada, aceptando algunas y rechazando otras." Finalmente una versión oficial se adoptó y una copia en ambos idiomas español e inglés se envió a todos los líderes de la CIMFC.

La nueva constitución aclaraba la clase de miembros y los derechos al voto, estableciendo a la Asamblea General como la máxima autoridad de la CIMFC (reemplazando al comité ejecutivo), y creando la secretaría ejecutiva como el grupo de ayuda al equipo del Presidente en su trabajo de cada día. "Creemos," dijeron los Hamilton, "que la constitución final refleja el proceso consultivo. Es nuestra percepción que la comisión fue sensible a nuestros intereses como también de aquellos expresados por otros alrededor del mundo."

Los Samaniego también fundaron el primer boletín bilingüe de la CIMFC. El boletín internacional iniciado por los Crowley que aparecia regularmente desde diciembre de 1967---pero solo en inglés. Los Leroux sacaron cuatro números mas en inglés. Pero en el primer cuatrimestre de 1985, los Samaniego publicaron "Año 1 – Número 1 de LAZO (LINK en inglés) en ambos inglés y español. "Tu y tu grupo local del MFC" proclamaba la primera edición, "no están solos en el mundo. Existen muchos grupos como el tuyo en miles, si miles de parejas, monopadres y jóvenes que viven y trabajan para la familia en cuarenta y seis naciones donde existe el MFC." Los Samaniego publicaron tres ediciones mas en dos años, el último en 1987.

El año 1986 no tuvo buen comienzo para la CIMFC cuando, solo seis meses antes de su Asamblea Mundial planificada para iniciarse en Washington, DC, su pareja presidencial---incapaz de conseguir apoyo local---renunció abruptamente. Sin embargo, los líderes de Chicago vinieron en su socorro y la asamblea se realizó en la cuna del MFC cuarenta años antes.

Una parte de la CIMFC que no ha cambiado es su enfoque por las personas marginadas en la sociedad: el tema fue Familia, la voz del pobre y del enfermo. "Cambiando de sitio la reunión de Washington, DC---hogar de los sostenidos por el gobierno---a Chicago fue la mejor acción que pudo hacerse," reportó Acción. "Los delegados vieron refugios de emergencia y los programas de víveres que se iniciaban sin ayuda gubernamental y sin interferencias."

Antonio y Teresa Nieva, pareja del Continente Asiático, impresionaron a la asamblea con la cinta de video sobre la Manera de Hacer una Revolución. Parte del grupo que trabajó por las elecciones libres que puso a Corazón Aquino como presidente de Filipinas, la pareja estaba orgullosa del pueblo y la jerarquía desarmada que se arrodillaba frente a los tanques y convencían a los jóvenes soldados a no atacar los centros de liberación. "Ocho de los miembros del movimiento ciudadano eran emefecistas," decía Acción. "Eso era observar, juzgar y actuar."

Presente en la Asamblea Mundial en Chicago estaba un rabino, representante del Consejo Pontificio de Familia y Rafael Salas, director del Fondo de Actividades Populares de las NU. ¡Solo la CIMFC podía proveer un paraguas armonioso para tan diverso grupo¡

Los Samaniego fueron reelectos presidentes de la CIMFC en Chicago, pero tenían que tratar con otro viejo problema que había renacido. El Sr. Salas, director de la FAPNU que había estado tan impresionado con la Asamblea Mundial, y que esperaba conseguir fondos por $25.000US murió repentinamente. El Movimiento quedó con muchas cuentas por pagar. Pero los Samaniego y el P. Bermúdez continuaron el trabajo tradicional de los líderes de la CIMFC---construír puentes. Siguiendo el camino original marcado por los Crowley, el equipo viajó a Roma para tratar de obtener reconocimiento formal del Consejo Pontificio para la Familia y el Laico. De regreso, los presidentes de la CIMFC pararon en Dublín y se hospedaron con Basil y Claire Clancy, los presidentes europeos. Los recuerdos dolorosos de la reunión de Guadalajara en 1983 habían sanado. "Estábamos muy impresionados por las personas", dijeron los Samaniegos, "y su maravillosa hospitalidad."

Otras cosas buenas estaban sucediendo a la vez. Godfrey y Angela Ukairo, Pareja Continental Africana, escribían a los Obispos Africanos que los presentara al MFC; cinco parejas y su asesor de Tailandia trajeron capacitacion de Encuentro Conyugal de las Filipinas; Italia solicitó membresía a la CIMFC; y cuatro asambleas regionales se celebraron en Sudamérica con el tema de las Comunidades Eclesiales de Base. Ademas, el Obispo Edward Gaines invitó a los presidentes Wayne y Sue Hamilton y a los Directores Ejecutivos de la MFC US Gary u Kay Atchinson a que visitara su país, Nueva Zelanda y dialogar sobre la posibilidad de revivir los grupos de parejas del MFC allí. Como resultado, pequeños grupos del MFC comenzaron a reestablecerse a través del país, con grupos en Auckland y en lo profundo de las Islas del Sur. El Obispo Gaines, entusiasmado por el mensaje del Sinodo de Familia, formó la Comision de Familia en la Diócesis de Hamilton y nombró a Mike Ryan como presidente.

En la Asia no-cristiana, el MFC dió grandes avances en la búsqueda para armonizar su papel en el cumplimiento de su misión entre familias predominantemente budistas, musulmanes e hindúes. En 1988, pareja presidente Noppadon y Elma Muangkroot convocaron a la Primera Asamblea Continental. Su tema, La Familia Cristiana en Asia: Su Misión Evangélica, puso la base sobre la cual el MFC de Asia continúa hasta el dia de hoy.

Debido a la depresión financiera a nivel de la Secretaría, no se realizaron mas reuniones de equipo; pero con fondos personales de los Samaniego, una edición adicional de LAZOS fue publicada. Sin embargo, la falta de dinero no detuvo el progreso. Dos metas, del Movimiento, en los que se había trabajado desde el principio se habían alcanzado. El 23 de junio de 1989, la CIMFC fue reconocida por el Consejo Pontificio del Laico como una asociación de personas laicas de acuerdo a la Ley Canónica. Los Leroux y Samaniego consiguieron menos de la mitad de lo prometido por las Naciones Unidas, pero la CIMFC fue finalmente reconocida por ellos como una agencia no-gubernamental. A la Confederación se le reconoció como Entidad Consultiva (categoría II) por el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidad en Nueva York. Una "revolución" silenciosa ha cambiado al Movimiento en una organización mas estructurada, con el comienzo de la comunicación bilingüe y el reconocimiento a nivel internacional por la Iglesia y las NU.

PARTE VII: MISTERIO Y REALIDAD

La Asamblea Mundial -Cuarta de la CIMFC- después de muchos años regresó a Europa. Llamada "Familia, Misterio y Realidad, Esperanza del Tercer Milenio," la Asamblea se celebró en septiembre en Avila, España. El tema refleja la historia de la CIMFC como luz en la oscuridad, sus luchas con las finanzas, las diferencias de lenguajes y el reconocimiento de la Iglesia mientras se sostenían a sus ideales de comunicación internacional y que las familias llegaran a los desvalidos.

En Avila, hogar de Santa Teresa y San Juan de la Cruz, la CIMFC se hizo conciente de sí misma como manifestación mundial de la iglesia doméstica. "Asumimos como nuestra la misión de la Iglesia", decía la Declaración de Avila, de "anunciar y cooperar en la construcción del Reino de Dios a través de la promoción de la justicia, fraternidad y paz. Por estas razones, proclamamos que la familia es la Iglesia Doméstica".

Tratando con las realidades familiares, representantes de cada continente reportaron los resultados de los cuestionarios enviados el año anterior. Mas de 9800 emefecistas de diecinueve países tanto de parejas como de padres sin parejas, contestaron. Se les preguntó cuales de nueve factores eran la esencia de la vida familiar, los emefecistas listaron los tres principales: amor, una pareja comprometida y los hijos. Las principales presiones sociales que estas familias encaraban son los que giraban alrededor de su trabajo, hogar y el materialismo.

La Asamblea General vivió una sesión dramática en la que el liderazgo, después de muchos votos, finalmente regresó la presidencia internacional a Norteamérica después que Wayne y Sue Hamilton de EE.UU. fueron elegidos sobre Helio y Selma Amorin de Brasil. Los Hamilton escogieron al Rev. Samuel Palmer como Asesor espiritual y a Helio y Selma Amorin como vicepresidentes.

La meta principal de los Hamilton fue mejorar la comunicación internacional. Por primera vez en la historia de la Confederación, una pareja fue escogida como Secretarios cuya misión principal fue publicar un boletín informativo. La escogencia de Tom y Vernie Dale reflejan la importancia dada por los Hamilton a la comunicación frecuente, y decidieron que LAZO debía aparecer regularmente tres veces al año. Quince ediciones bilingües de LAZO fueron publicadas de 1990 a comienzos de 1995, una cantidad mayor que en cualquier otro momento en la historia de la CIMFC. Los Hamilton usaron ordenadores caseros y portátiles así como equipo de fax para estar en constante comunicación con los matrimonios presidentes de todo el mundo, y tuvieron en la oficina del MFC de EE.UU. en Ames, Iowa, también como oficina de la CIMFC. Aprovechando los lazos ya realizados de antemano, nombraron a los Leroux como enlace de las Naciones Unidas en Nueva York y a los presidentes europeos, Jacinto y Pilar González como enlace de las NU en Viena. La CIMFC, a través de los González, formamos parte de la Confederación Europea de las Asociaciones de Familias Católicas.

En 1990, la Segunda Convención del Continente Asiático se realizó en Filipinas, haciendo de ese continente el otro después de Sudamérica (ha celebrado diez) que ha celebrado una reunión continental. Aquí, los Hamilton conocieron a Jaime Cardinal Sin de Manila y a Corazón Aquino, presidenta de Filipinas. En Mayo de 1992, Wayne y Sue viajaron a Malta, donde recibieron una cobertura nacional de parte de la prensa. Fueron cálidamente recibidos por Toni y Lily Gauci, presidentes nacionales de esta isla-nación con sesenta grupos del MFC. Luego los Hamilton fueron a Roma para reunirse con el presidente del Consejo Pontificio de Laicos. Debido a la disgregación asombrosa de las Repúblicas Soviéticas a principios de año, parte de la agenda fue dialogar sobre las comunidades cristianas en los países poscomunistas. Los Hamilton fueron recibidos por los recién elegidos presidentes del MFC italiano, Roberto y Luisa Bovio. 40 grupos del MFC se extienden a través del mar en Malta, que han brotado desde 1980.

Las personas de los noventas experimentan un mundo cambiado en pocos años. Aún cuando la Unión Soviética se estaba desmembrando, la comunidad europea se estaba uniendo. Mas y más naciones reconocieron que debían trabajar unidos por el mejoramiento económico de todos. Las tensiones del Este contra el Oeste habían cesado, pero las tensiones del Norte y el Sur aumentaban. Los países industrializados del primer mundo escuchaban alarmantes reportes científicos sobre la degradación ambiental, pero los países del Tercer Mundo continuaban esforzándose hacia lo que veían como progreso y desarrollo. La edad de la vigilancia global había iniciado.

La Asamblea Mundial de 1992 reflejan una de las grandes preocupaciones introducidas en la nueva década, la preocupación por el planeta Tierra. Llamada "Familias de la Tierra, Creadores de Nuevos Refugios en un Mundo Cambiante", la asamblea mentalizó a las familias del MFC del mundo una nueva idea: la preocupación por la Tierra no era solo un tema ecológico sino también un tema de justicia y de profundidad espiritual.

La Asamblea Mundial se celebró en Mérida, México del 29 de octubre al 2 de noviembre. Para su preparación, los Hamilton enviaron un cuestionario a todos los continentes preguntando a los emefecistas observar, juzgar y actuar en relación con la ecología en sus comunidades locales. Los Hamilton comentaron "continuamente oímos que las personas nos decían que no entendían que tenía que ver la familia con la ecología, o con la justicia social. Pero después de completar los cuestionarios en las reuniones de sus grupos activos, grupos tras grupos reportaban haber realizado la mejor reunión".

La Asamblea Mundial se celebró unos meses después de la "Primera Cumbre Sobre la Tierra", en Río de Janeiro que buscaba forjar acciones globales ecológicas. Sin embargo la Asamblea Mundial se centró en educar e involucrar directamente a las personas, inspirándolas a regresar y actuar en sus comunidades. Como gran acto final de la Asamblea, los participantes firmaron un "Compromiso con la Tierra", pidiendo acuerdos internacionales en temas ambientales y abogar porque en su diario vivir luchen contra los estilos de vida basados en la posesión y la contaminación. Otro "inicio" de la Asamblea de Mérida fue la accesibilidad de la historia escrita de la CIMFC. En el primer cuatrimestre de 1991, fue señalado como el 25º aniversario de la CIMFC y LAZO inició la publicación de su historia. Ahora los miembros de la CIMFC de todo el mundo podían por vez primera encontrar sus raíces.

Aún cuando los tópicos ecológicos eran algo nuevo para la Asamblea Mundial, los temas en el cual se basaban -consumismo, justicia social, atención a los marginados- no lo eran. La Asamblea General de ese octubre también trajo nuevas perspectivas al viejo tema de las finanzas. A través de LAZO y sus correspondencias, los Hamilton continuamente reforzaban la necesidad de cada continente a tomar la responsabilidad de sus propios delegados en las Asambleas Mundiales. La pareja también lanzó el reto a los miembros de la CIMFC de tomar las riendas de su Confederación. "Todos debemos compartir la responsabilidad de los fondos porque la carga financiera no puede ser llevada solo por una o dos parejas" dijo Sue Hamilton. Históricamente la carga financiera sumaba miles de dólares y salían de los bolsillos de la pareja presidentes.

Estos temas llegaron al tope en octubre 29, el primer día de la Asamblea General en la Universidad del Mayab. "Por 14 horas la CIMFC estuvo bajo la guía solamente del Espíritu Santo" reportaba LAZO. Las tres parejas nominadas a la presidencia declinaron, incluso los Hamilton. Wayne y Sue dijeron luego a los lideres de la CIMFC que ellos estaban preocupados por el tema de las finanzas, pero también por la falta de apoyo de algunas parejas del continente y de los presidentes anteriores. Una larga discusión siguió en el que muchos delegados hicieron uso de la palabra para hablar desde sus corazones relacionados con la dirección del movimiento. Rolly lo resumió de esta manera: "Tres parejas han declinado la nominación, los fondos son escasos, y se ve mucha dependencia en la Secretaría para realizar las cosas, ¿qué vamos a hacer en todo esto?

"Los Hamilton se retiraron serenamente del auditorio y dejaron a los delegados luchar entre ellos con esas preguntas" recuerda Vernie. Después de la reunión de la noche anterior, los presidentes de Oceanía, Mike y Helen Ryan de Nueva Zelanda, reportaron al día siguiente a la Asamblea que las parejas continentales acordaron unir su apoyo y consiguiente compromiso y mayor responsabilidad financiera. Con esta seguridad, los Hamilton aceptaron la nominación y fueron reelegidos por aclamación.

Vernie recuerda "nunca había visto anteriormente una elección de la CIMFC y el momento reveló los vínculos que mantienen a la CIMFC unida. El auditorio estalló en aclamaciones y aplausos, a mi lado Teresa Moyo (presidente del Continente Africano) soltó el tradicional "chichewa" o grito de alegría. Todos salieron a los pasillos y rodearon a Wayne y Sue con abrazos y besos de felicitaciones. Nuevamente éramos uno y unidos con nuestro liderazgo.

Todo se movió fácilmente después. Nop y Elma Muangkroot, nombrados vicepresidentes por los Hamilton, prometieron trabajar arduamente y estar presentes en las reuniones de la Secretaría. Fr. Sam Palmer aceptó continuar como Asesor Espiritual. Toni y Lily Gauci fueron saludados animosamente por las naciones presentes cuando ofrecieron a Malta como el lugar para la próxima Asamblea Mundial. Los ánimos aumentaron mas cuando Darka y Marijo Zivkovic, representantes del Centro Familiar de Croacia, pidieron ser admitidos en la CIMFC. La respuesta fueron sonoros vítores de todos los delegados presentes, y Croacia fue el primer país de la Europa Oriental que se unía a la Confederación.

Pero la mayor sorpresa llegó cuando terminó la Asamblea y todas las cuentas se habían pagado, cerca de $28,000 sobraba para invertir en la próxima Asamblea Mundial. Mérida fue la primera Asamblea en la historia del CIMFC que proveía dinero para la próxima. Mucho del crédito de esto fue por el estricto presupuesto de la Secretaría; al Comité de Planificación de Mérida, que trabajó para conseguir muchas donaciones; y al hecho de que más de 400 personas asistieron- casi el doble de lo que se esperaba. Tal éxito financiero en esta Asamblea vino a tiempo para la CIMFC. Wayne le dice a la Secretaría " Una típica Asamblea, incluyendo fondos para los viajes de algunos países del Tercer Mundo costaría alrededor de $100,000. La mayor parte fue donaciones, pero los fondos ya no vinieron de las Naciones Unidas o de los Consejos de Obispos, como fue en la década pasada".

PARTE VIII: UN SOLO CUERPO EN CRISTO

Entonces los Hamilton comenzaron su segundo período determinados a unir mas a la CIMFC. Una de su mayor meta era aumentar los lazos entre la CIMFC y el MFC latinoamericano. Tanto los Hamilton como los Muangkroot tomaron clases de español. A pesar de la estrechez financiera, Sue Hamilton viajó a Buenos Aires a la reunión continental del MFC en octubre de 1993, la primera vez que alguna de la pareja iba representando a la Confederación. El tesorero Peter Broeren, que viajó con ella, personalmente tomó fotos de todos los presidentes presentes, y la siguiente publicación de LAZO fue dedicada mayormente al MFC de Latinoamérica. La sugerencia de SPLA para la celebración mundial de un Día de Oración, a modelo del Día de Oración del MFC Latinoamericano fue aceptada por la Secretaría y una tarjeta de oración bilingüe fue enviada a través de LAZO. El primer domingo de octubre de 1994 marcó la primera vez que todos los miembros de la CIMFC estuvieron enlazados en oración.

En mayo de 1994, los Hamilton viajaron a Roma para otro evento histórico, la Primera Asamblea del Continente Europeo. Los presidentes continentales, Jacinto y Pilar González, que habían viajado por toda Europa desde que tomaron posesión, habían hecho muchos contactos, particularmente en los nuevos, pero con problemas económicos, países de la Europa Oriental. A países con antecedentes de MFC como Italia, Sicilia, España, Irlanda y Malta se les unió en la reunión de Roma los recién llegados Alemania, Portugal, Croacia, Eslovaquia, Lituania y la Republica Checa –la mitad de los países europeos.

Un mes después, en Singapur, Asia realizó su Tercera Reunión Continental, bajo la dirigencia de los nuevos presidentes continentales, Joe y Charito Hilario. Por primera vez en mas de diez años, Taiwán estaba representada –nada menos que por Joseph Ti Kang, Arzobispo de Taipei y el que preside la Oficina del Laicado de la Conferencia de Obispos de Asia.

Mientras, el MFC de Malta se ha distinguido por su papel en el Año Internacional de las Familias en 1994. Representantes de mas de 900 ONG llegaron a Malta a finales de 1993 para iniciar un año de actividades. "Con la asistencia de tal diversidad de delegados tenemos, prácticamente, todas las culturas del mundo para dialogar sobre la unidad más fundamental de la sociedad, la familia" dijeron los Gaucis. Dijeron que también les dieron una buena práctica para realizar la ¡Primera Asamblea Mundial de la CIMFC! La Confederación fue honrada por las Naciones Unidas por su contribución al Año de la Familia, principalmente por el trabajo desarrollado por los González y el MFC de Malta.

LAZO continuó su publicación regular y la historia de la CIMFC fue aumentada y corregida gracias a la información enviada por los Leroux y de Antonio y Martha Ruiz Esparza de México, quienes trabajaron en la historia del MFC en sus propios países.

La preparación para la Asamblea en Malta comenzó a principios de enero de1993, cuando la Secretaría de los Hamilton se reunieron en Florida, EE.UU. Por primera vez en muchos años, el grupo que inició los planes para la Asamblea Mundial tenía carácter verdaderamente global: Nop y Elma venían desde Tailandia para ayudar. Después de comparar costos y tomar nota de la congestión en las calles de Malta, la secretaría toma la sugerencia del comité de planificación de Malta para celebrar la asamblea en un hotel con facilidades para la conferencia, el New Dolmen en la Bahía de San Pablo. Era la primera vez que iba ser costosa la celebración de una Asamblea Mundial en un hotel, ya que el refugio casero no tenía un auditorio lo suficientemente grande. Aún cuando la secretaría estaba preocupada por el costo adicional a los delegados, era un beneficio el tener a todos los delegados bajo un mismo techo. Era un buen momento para interactuar.

Las sugerencias de los temas estaban llegando desde hace meses, debido a un artículo en LAZO solicitándolos, y la publicación señaló que la Asamblea Mundial tendría lugar el mismo año del Trigésimo Aniversario del Vaticano II, el Quincuagésimo Aniversario de la Fundación de las Naciones Unidas y el quinto año de la Cumbre sobre Niños de las NU. La secretaría también inspiró a la misma Malta. La isla guarda memorias vívidas de los viajes de San Pablo al expandir el cristianismo, que recordaban los viajes de la larga lista de líderes de la CIMFC como los Crowley, los Leroux, los González y los Hamilton.

Para desarrollar el tema de la reunión de 1995, la secretaría estudió lo que sería dialogado en ese año en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social de las NU. También se interesaron sobre lo enviado por Brasil (apoyo a las discusiones de pequeños grupos), Africa (SIDA) y América Latina (deuda nacional). El resultado fue que el tema de la CIMFC para la Sexta Asamblea Mundial de Familias fue: Hacia una familia global: Visión para la Jornada.

En la siguiente reunión en septiembre de 1995, hojas de trabajo fueron enviadas sobre temas como salud, incluyendo el SIDA, hambre y el ambiente; cambio de las riquezas, incluyendo los niños pobres, deuda nacional, desempleo; e integración social, incluyendo luchas tribales, nacionalismo, militarismo y cadena de información. Estos talleres reflejan algunas estadísticas frías que han saltado después de la caída del comunismo, los países desarrollados gastaban tanto en armamento en un año como los mas de dos billones de personas del mundo ganaban en conjunto. La concentración de riquezas entre los menos era mayor en 1994 que en cualquier momento de la historia del planeta. Para prepararse para la reunión de Malta, los Hamilton nuevamente enviaron cuestionarios sobre "observar", que fueron distribuidos a través de LAZO y de los presidentes continentales.

La reunión de Malta iba a reunir dos amigos de antaño del MFC como voceros – P. Charles Vella y P. Gabriel Calvo. Con sus ayudas, el MFC contagio la vida de cientos de personas a través de los años. Asimismo hicieron los presidentes Rolly e Isabelle Leroux, que fueron honrados en Malta con el premio Cardenal Cardijn de la CIMFC, le fueron presentados "en reconocimiento de su constante y sobresaliente liderazgo".

A principios de 1995, la CIMFC se mantuvo en un mundo más política y económicamente unidos que antes, sin embargo separados por guerras civiles y una mayor brecha entre pobres y ricos. Los emefecistas de todo el mundo iban a Malta, el cruce de Europa, Africa y Asia –lugar de reunión de la cristiandad, judaísmo e islamismo. Tomando como inspiración las Cartas de San Pablo a los Romanos, la CIMFC planificó su próxima reunión con la convicción de que "nosotros, aunque muchos, somos un solo cuerpo en Cristo. . ."

Las raíces de la CIMFC descansan en la visión clara y las jornadas difíciles, pero que todavía se nutren de los tres frutos que la CIMFC busca producir: comunicación, servicio y ecumenismo entre las familias de la tierra. A pesar de las luchas con el lenguaje, las expectativas y las finanzas; a pesar de los problemas de comunicación que enfrentan las familias en todas partes, la CIMFC continua floreciendo como un ejemplo de la iglesia doméstica universal, con las manos y el corazón de Cristo buscando sanar y acariciar al mundo.